Día Mundial de las Hormonas: cuidado con el aire que respiras
Cada 24 de abril celebramos el Día Mundial de las Hormonas con el propósito de destacar el importante papel que desempeñan estos mensajeros químicos que se originan en las glándulas endocrinas en diversas funciones de nuestro organismo. Fertilidad, metabolismo y estado de ánimo son solo algunas de las que podrían verse alteradas cuando las hormonas entran en contacto con los llamados «disruptores endocrinos». ¿Sabes cuántos son y dónde están?
Agencias
La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) calcula que existen más de 2000 disruptores endocrinos presentes en los alimentos que consumimos, los cosméticos que usamos e, incluso, el aire que respiramos.
Las enfermedades detrás de las alteraciones hormonales
La obesidad, la osteoporosis, los problemas tiroideos o la infertilidad son algunos de los trastornos que se producen por una alteración hormonal. Ante síntomas como cambios en el ciclo menstrual, fatiga persistente, problemas para quedar embarazada o dificultades en el crecimiento, la SEEN recomienda consultar con el médico para un rápido diagnóstico, lo que favorece el abordaje del trastorno.
El plástico es uno de los disruptores endocrinos con el que más nos encontramos. Y es que muchos de los alimentos que compramos en el supermercado vienen envasados en este material. Asimismo, los cosméticos que empleamos a diario pueden contener tóxicos como los ftalatos, los parabenos y el triclosán.

Claro que no solo debemos centrar la atención en los productos de higiene, belleza y alimentación, sino que también debemos (y podemos) estar atentos del aire que respiramos, incluso dento de casa. «Puede contener disruptores endocrinos, por lo que es fundamental quitar el polvo y ventilar con regularidad«, señala el Dr. Nicolás Olea, coordinador del Grupo Endocrinología y MA de la SEEN.
Algunos consejos para cuidar tus hormonas
Evitar los envases de plástico y optar por los de papel, el cartón o el vidrio es una práctica que tenemos ya muy integrada. Pero hay otras que podemos llevar a cabo de manera sencilla:
- Revisar que los cosméticos no contengan tóxicos como los ftalatos o el triclosán.
- Optar por una alimentación libre de pesticidas y frutas y verduras frescas.
- Proteger especialmente a las mujeres en edad fértil y a las embarazadas.
- Usar envases de cartón o vidrio.
- Reciclar y reutilizar las bolsas de la compra (a ser posible, que sean de tela).
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