Los adaptógenos «reducen» el estrés de tu piel
Tradicionalmente usados en la medicina china, los adaptógenos son sustancias naturales que mejoran la respuesta del cuerpo ante el estrés. La piel, el órgano más grande que ocupa nuestro cuerpo, es precisamente uno de los que más se benefician del uso de estas sustancias.
Agencias
Los adaptógenos son antioxidantes, antiinflamatorios, calmantes y humectantes. Esto se traduce en una piel rejuvenecida, sin inflamación ni irritación y con capacidad para retener el agua necesaria de modo que se mantenga hidratada toda la jornada.
Los agentes externos que combaten los adaptógenos
En esta época del año, en la que empezamos a tomar el sol, las temperaturas suben y nos exponemos más a la contaminación, es recomendable usar cremas o serums que contengan reishi, ashwagandha o ginseng, entre otros.

Ki Care es una firma cosmética que integra una amplia gama de adaptógenos en sus productos, pues creen firmemente en los beneficios de estos. «Ayudan realmente para favorecer una piel menos fatigada, castigada, con menos rojeces y una mayor hidratación sostenida en el tiempo», explica Beatriz Muñoz, directora de la marca.
Entre las fórmulas que emplean en Ki Care está la de combinar las raíces de la ashwagandha, el reishi, el eleutero o el ginseng. Con ello, tal y como asegura Beatriz, «podemos frenar el estrés oxidativo, calmar la inflamación de bajo grado y reforzar la barrera cutánea«.
¿Qué tipo de adaptógeno es la ashwagandha?
El término que se refiere a estas sustancias naturales que ayudan al cuerpo (y la mente también) a adaptarse al estrés se usa desde 1947, con un uso práctico especial en China, Rusia e India.
Los tres tipos principales de adaptógenos son las plantas como la ashwagandha, los minerales como el zinc, el magnesio y el selenio y los hongos como el reishi. Una amplia selección que se puede adaptar según las necesidades de cada piel.
Share this content:



Publicar comentario