La microbiota también puede (y debe) estar equilibrada en verano
Los cambios en la alimentación y los horarios en verano pueden desencadenar un desequilibrio en la microbiota intestinal. Y es que en el intestino conviven microorganismos que tienen funciones digestivas y producen vitaminas esenciales como la K y algunas del grupo B, así como neurotransmisores del eje intestino-cerebro. Si no les damos una alimentación y hábitos adecuados, responden con inflamación y alteraciones metabólicas.
Agencias
Prevenir enfermedades inflamatorias y metabólicas
La microbiota equilibrada modula la inflamación sistémica y la resistencia a la insulina. Así lo afirma la Dra. Ainhoa Corrales, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria por la Universidad de Alcalá de Henares: «El mantenimiento de una microbiota en equilibrio, lo que conocemos como eubiosis, es fundamental para prevenir enfermedades inflamatorias, metabólicas y alteraciones del estado de ánimo«.
¿Y qué sucede con el estrés oxidativo que se inicia en el intestino? «Se genera un círculo vicioso entre inflamación y estrés oxidativo que acelera el envejecimiento celular y el deterioro de los tejidos», explica la Dra. Corrales.
La microbiota en equilibrio ayuda a producir más ácidos grasos de cadena corta que reducen la inflamación. Además, antioxidantes endógenos como el Glutatión combaten los radicales libres en el intestino. Por su parte, la zonulina es un biomarcador que evalúa la permeabilidad del intestino.
Consejos para una microbiota en equilibrio
La alimentación, un descanso adecuado, hidratación suficiente y ejercicio regular son los cuatro pilares de una buena salud en general y de una microbiota equilibrada, en particular. Debemos incluir siempre en nuestra cesta de la compra:
- Frutas y verduras
- Alimentos ricos en fibra
- Alimentos fermentados
Y evitar, o reducir todo lo posible, el consumo de alimentos ultra procesados.
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