Jussi Adler-Olsen: «Es un nuevo Departamento Q, pero muy bien hecho»
Las almas muertas no cantan (Maeva) es la última novela de Jussi Adler-Olsen, para la que el autor de género negra de reconocido prestigio internacional cuenta con los coautores Stine Bolther y Line Holm. Mañana sale a la venta y hace unas horas se ha celebrado la rueda de prensa de presentación a los medios.
Sara Niño
Carl Mørck ha pasado un tiempo en la cárcel, de forma injusta, tras lo cual ha abandonado el Departamento Q. En su lugar, llega Helena Henry, una francesa que siembra la antipatía de Rose y la adoración de Assad. Sin embargo, el que fuera voz cantante de este departamento volverá, de forma extraoficial, para ayudar a sus antiguos compañeros con un caso que tiene las raíces en el internado de una escuela de música.

Una nueva etapa en el Departamento Q, que inicialmente solo iba a tener 10 volúmenes y, ahora, regresa con el undécimo en el que, además, Jussi abandona la soledad en el proceso de escritura. El diagnóstico de cáncer le cambió la perspectiva y, asegura, «tener más manos ha sido fantástico». «Nos dividimos la historia, pero no se nota el cambio», concluye el autor.
Sobre los personajes nuevos que aparecen en Las almas muertas no cantan, Adler-Olsen destaca el de Helena Henry. Si bien el autor no estaba seguro de la acogida de los cambios en la serie, confiesa: «Este es un nuevo Departamento Q, pero muy bien hecho». Y continúa: «La investigación de este volumen fue perfecta».
Jussi Adler-Olsen y su amor por España
El autor de Las almas muertas no cantan nació en Copenhague (Dinamarca), aunque viaja periódicamente a nuestro país. «Me gusta mucho el clima español. Barcelona es, quizá, la ciudad más maravillosa del mundo para mí. Si me dieran a elegir, la elegiría», explica.

Asimismo, Jussi Adler-Olsen nos adelanta la visita a España que tiene pendiente: «Tenemos muchas ganas de ir en febrero; que haga sol, por favor», dice. Y confiesa: «Me compré una casa al sur de Barcelona, y espero que podamos ir y continuar trabajando allí y no aquí».
El Departamento Q, en Netflix
Era el año 2011 cuando llegó la primera entrega de la serie, La mujer que arañaba a las paredes, que ha inspirado la serie de Netflix Dept. Q. Pero no será el único caso de Carl y su equipo que sea adaptado la plataforma, que ya trabaja en otras adaptaciones.
A La mujer que arañaba las paredes le siguieron Los chicos que cayeron en la trampa, El mensaje que llegó en una botella, Expediente 64, El efecto Marcus, Sin límites, Selfies, La víctima 2117, Cloruro de sodio y Siete metros cuadrados. Novelas publicadas en 45 países, con 27 millones de lectores y sendas adaptaciones cinematográficas.
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