Júlia Peró: «Muchas situaciones importantes en mi vida han sido en bañeras»

Julia Peró, autora de 'Anatomía de una bañera'. Imagen: Luis Mario

En una bañera se pueden sufrir situaciones traumáticas como un suicidio o un ahogamiento pero, también, muy divertidas como, por ejemplo, jugar a ser sirenas bajo el agua. Júlia Peró se convirtió en esa bañera que ve sufrir, llorar y reír y decidió escribir desde y sobre una bañera, estructura esta que «acaba siendo parte de su persona», tal y como nos cuenta la propia Peró. Hablamos con la escritora, que nos presenta su primer libro de poemas, Anatomía de una bañera.

Sara Niño, para InMagazine

Pregunta (P): Anatomía de una bañera. ¿Cómo es esta estructura?

Respuesta (R): Anatomía de una bañera surge a raíz de mezclar el cuerpo humano con el de una bañera. Hace años pasé por una situación traumática en una de ellas y la sufrí y escribí tanto, que me convertí en esa situación, en esa bañera. El libro/bañera trabaja este tema y muchos otros en tres partes donde existe una evolución personal hacia la convivencia conmigo misma.

P: ¿Se ve igual una bañera por dentro que por fuera?

R: Para nada. Dentro de ella puedes hablar con el agua, sentir su calor, incluso ahogarte. Fuera de ella, a pesar de lo que veas dentro, eres una espectadora que mira, aunque también sufre.

P: ¿Por qué una bañera y no otro elemento, por ejemplo una silla?

Anatomía de una bañera, de Julia Peró. Imagen: Editorial Planeta
Anatomía de una bañera, de Julia Peró. Imagen: Editorial Planeta

R: A raíz de un suicidio que presencié en una de ellas, la bañera se convierte en un objeto muy importante en mi vida. A partir de ese suceso, echo la vista atrás y me doy cuenta de que muchas situaciones importantes en mi vida habían sido en bañeras. La bañera acaba siendo parte de mi persona hasta día de hoy.

P: ¿Cuáles son los mejores momentos que has vivido en una bañera (si se pueden contar)?

R: Cuando jugaba con mis hermanas a ser sirenas bajo el agua; cuando perdí la vista durante unas horas por dormirme en una de ellas y ser rescatada por mi madre; todas las veces que he intentado mantener relaciones sexuales dentro de ellas; todas las veces que me he replanteado mi vida y lo que quería ser…

P: Tus poemas hablan de sensaciones dolorosas… Por ejemplo, el miedo. Quiero destacar este verso: La causa de su muerte fue saber que iba a morir. ¿Cuánta vida nos quita el miedo?

R: Creo que pasamos más tiempo pensando en lo inevitable de nuestra muerte que en lo inevitable de nuestra vida. Aparte de vida, el miedo nos quita muchas cosas. Sobretodo tiempo. Pero irónicamente también nos hace sentir más vivos.

P: También hablas del llanto. De hecho, el título de uno de los poemas es Ojos de agua. ¿Qué sería del ser humano si no pudiera llorar, mojarse con lágrimas?

R: Escribo mucho sobre el llanto porque creo que es una de las cosas imprescindibles en el ser humano. Me atrevería a decir que es casi tan importante como comer o como dormir. Creo que la sociedad en la que vivimos nos priva de él porque lo relaciona con ser vulnerable. Y creo que llorar y dejar ver tu vulnerabilidad es lo más fuerte y valiente que puede hacer alguien. No podría imaginar cómo seríamos los seres humanos si no llorásemos, como también me cuesta entender por qué aún no hemos entendido que deberíamos llorar más de lo que ya lo hacemos.

P: Comienzas la última parte del libro con el autoconocimiento (Sé poco sobre mí pero todo lo que sé está aquí). ¿Qué aspectos nuevos de ti misma has descubierto tras escribir Anatomía de una bañera?

R: Que yo no tengo la culpa de todas las cosas que me pasan. Que sentirse insegura no es algo malo, pero que hay que ser consciente de que me priva de muchas cosas. Que antes que querer a alguien debo quererme a mí misma. Que la muerte no es tan importante. Que la vida tampoco.

P: En 2017 dijiste que no te cortarías más el pelo, en 2018 te lo cortaste y en 2019 te diste cuenta que este, igual que tú, nunca dejaría de crecer. ¿Cuánto has crecido desde durante los últimos meses, especialmente duros por el confinamiento?

R: No tanto como me hubiera gustado. Creo que el confinamiento me ha afectado en muchos aspectos –físicos, espaciales, emocionales– y ha dificultado mi autoaprendizaje. Aunque quién sabe, a lo mejor en unos meses me doy cuenta de que en realidad he aprendido mucho más de lo que ahora considero.

P: ¿Estás inmersa en algún otro proyecto editorial?

R: Tengo entre manos tres proyectos. Una novela, un libro de relatos cortos y otro poemario. Aunque este último lo he dejado más apartado ya que no quiero viciar mi estilo. Quiero trabajar en cosas totalmente nuevas para que posteriormente estas afecten positivamente a mi estilo de poesía.

P: Muchas gracias por atendernos y enhorabuena por tu libro J.

R: ¡Gracias a vosotros! Un abrazo por escrito –son los que más duran–.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *