Ibiza, un paraíso en el mediterráneo

Son muchos los que siguen creyendo que Ibiza es el último lugar que podrían elegir para unas vacaciones en familia, pero eso es porque todavía no han descubierto que la isla blanca es mucho más que un destino de fiesta o un refugio de famosos. Sin embargo, ya hay muchas familias que han descubierto aquí su paraíso y saben que Ibiza es el lugar perfecto para que tanto los padres como los hijos tengan unas vacaciones inolvidables, sobre todo si llega el otoño y el calor se escapa de la Península.

En Ibiza podréis encontrar una naturaleza exuberante y planes muy diferentes para cada día. Pero también es una tierra donde los más pequeños siempre son bienvenidos y, además, es uno de los pocos lugares donde siempre se piensa en los niños y se les recibe con una enorme sonrisa.

Uno de los grandes alicientes de Ibiza son sus playas, un paraíso natural de arena fina y aguas cristalinas. En la isla hay tantas calas para elegir como horas en el día, pero os aconsejamos algunas de ellas para visitar en familia: Ses Salines, Platja d’en Bossa, Cala Bassa, Platges de Compte, Cala Tarida, Cala Vedella, Cala Gració, Cala Salada, las playas de Portinaxt, Cala Sant Vicent o Benirrás, Cala Nova, Es Figueral, Cala Llonga, la playa de Santa Eulária y Talamanca.

En ellas, además de disfrutar de la arena y del sol, podréis realizar diferentes actividades como alquilar patinetes, velomares, cursos para buceo, etc.

Qué visitar

Fenicios, púnicos, romanos, cartagineses…las diversas civilizaciones que han pasado por la isla han dejado huella. No podéis perderos la visita a la ciudad amurallada de Dalt Vila.

Puig des Molins está considerada como la necrópolis más importante del Mediterráneo occidental, fundada por los fenicios en el siglo VI a.C. El Museo Arqueológico, en lo alto de la ciudad amurallada, exhibe una colección muy amplia de monedas, herramientas, orfebrería, cerámica y arte de las distintas épocas, y en el centro de interpretación Madina Yabishapodréis reconstruir la historia de esta tierra durante la etapa de dominación musulmana.

Todo el subsuelo de Dalt Vila y del centro de la ciudad de Ibiza está considerado como área arqueológica, por la cantidad e importancia de los hallazgos encontrados. El viaje al pasado discurre por otros municipios, como Sant Josep, donde se encuentra el poblado de Sa Caleta, considerado por la Unesco Bien Patrimonio de la Humanidad porque aporta un testimonio excepcional de la urbanización y de la vida social de las colonias fenicias en el Mediterráneo. En el municipio de Sant Joan se encuentra la cueva de Es Culleram, el santuario erigido en honor a Tanit, a quien los púnicos profesaban adoración y consideraban la diosa de la fertilidad.

Bajando de Dalt Vila, también es aconsejable un recorrido por las calles de la Marina, sobre todo al atardecer, ya que tiene muchos restaurantes para cenar, tomar un helado…

En la cueva de Can Marça, en el Port de Sant Miquel, el guía os sorprenderá con historias de contrabandistas, hallazgos de fósiles de especies extinguidas y además podréis contemplar estalactitas y estalagmitas y un espectáculo de luz y sonido en una formidable cascada.

Otra cueva donde los niños disfrutarán es la conocida como Cova de ses Llagostes o Aquarium Cap Blanc, en la carretera de Cala Gració, que también alberga el Centro de Recuperación de Especies Marinas (CREM), de modo que es posible encontrarse con algún animal en recuperación (principalmente tortugas marinas), además de otras especies. También tienen muestras de ejemplares de huevos de tiburón, esponjas de mar y otros invertebrados marinos.

Si os animáis a recorrer el Puig de Missa de Santa Eulária, os sorprenderá una de las más representativas iglesias de la isla, que son construcciones fortificadas concebidas para defender a la población del ataque de los piratas. En el Puig de Missa encontraréis el Museo Etnográfico, especialmente concebido para que niños y adultos conozcan la historia y tradiciones de la isla. Está ubicado en la casa de Can Ros y la entrada es gratuita.

En Santa Eulária no os podéis perder los míticos mercadillos hippies de la isla: los miércoles en Es Canar y los sábados en las Dalias, ambos con multitud de sorpresas para toda la familia, incluidas actividades para niños.

Aparte de estos mercadillos, hay muchos más por toda la isla, por ejemplo, el mercadillo artesanal en Sant Joan. Y los domingos por la mañana, en el Mercat Vell de la ciudad de Eivissa, muestra de artesanía local, galería de arte y talleres en vivo.

Por la noche, muchas familias acuden cada día a ver la puesta de sol en Ses Variades, en Sant Antonio, para después disfrutar del recorrido por el paseo Marítimo, plagado de bares, restaurantes y tiendas. El espectáculo de la puesta de sol también es mágico en otros lugares de la isla como Platges de Compte, Benirrás, el Port de Sant Miquel o Cala d’Hort.

Los pueblecitos con encanto de la isla también son muy agradables para dar un paseo en familia: Santa Gertrudis, Sant Josep, Sant Jordi, Jesús o Sant Rafel de sa Creu siempre son una opción perfecta cuando se busca un entorno tranquilo para una agradable cena en familia.

Los aficionados al ciclismo o al senderismo tienen a su disposición distintas rutas en la isla adaptadas a todas las familias. Algunas de ellas conducen a lugares tan impresionantes como Es Vedrá, discurren a través del parque natural de Ses Salines o por la reserva natural de es Amunts.

Cómo viajar a Ibiza

En avión: hay muchas compañías aéreas que actualmente vuelan a la isla, incluidas compañías low cost.

En barco: Se puede llegar a la isla con el vehículo a bordo en compañías navieras como Transmediterránea o Balearia, que conectan los puertos de Ibiza y San Antonio con Valencia, Denia y Barcelona.

Fuentes: Fundación de promoción de Ibiza.

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