Andrea Combalia: «El consumo de lácteos está estrechamente relacionado con los brotes de acné»

Entrevista a Andrea Combalia

La genética influye mucho menos de lo que pensamos en el estado de la piel. La alimentación, el sueño y las condiciones climáticas y atmosféricas que nos rodean son lo que más agreden al órgano más grande que tenemos: «Cuidar la piel está en nuestras manos», según la doctora especialista en Dermatología Andrea Combalia, a quien entrevistamos con motivo de la publicación del libro Piel sana in corpore sano (Grijalbo).

Sara Niño, para InMagazine

InMagazine (IM): La piel experimenta cambios a lo largo de la vida. ¿En qué etapa notamos más cambios?

Andrea Combalia: La piel cambia constantemente, y se renueva cada 28 días, por lo que podríamos decir que se encuentra en constante evolución. De todos modos, a nivel general, podemos destacar etapas de la vida en las que la piel va a requerir unos cuidados específicos como son la piel del bebé, la piel del niño, la piel adolescente y la piel madura la piel en la senectud. 

IM: Se dice que la piel tiene memoria… ¿A partir de qué edad, si no cuidas la piel, esta reflejará esa “memoria”? ¿La piel del bebé, a pesar de lo sensible que es, es la que menos “memoria” guardará?

Andrea Combalia (A. C.): La piel tiene memoria desde que nacemos. De hecho, sabemos que, por ejemplo, las quemaduras solares recibidas en la infancia tienen una relación directa con el desarrollo de cáncer de piel en la edad adulta. El cuidado cutáneo debe ser constante, y debemos aprender a cuidar el órgano más grande de nuestro cuerpo desde bien pequeñitos. Si no, a la larga pasa factura. 

IM: ¿Si llevamos un estilo de vida malo, alimentación inadecuada, etc., nos servirá de algo usar una buena crema para cuidar la piel o son más importantes los hábitos de vida que los productos cosméticos que empleemos?

A. C.: Unos hábitos de vida saludables son fundamentales para mantener una piel sana. Desde mi punto de vista, por muy buena que sea una rutina cosmética, si no viene acompañada de una correcta rutina de vida, sirve de poco. La cosmética nos ayuda a potenciar y a mejorar el estado de nuestra piel, pero si fumamos, dormimos mal, nos alimentamos de manera incorrecta, descansamos poco y bebemos alcohol, de poco sirve. 

IM: ¿Qué alimentos benefician a la salud de la piel?

A. C.: En general, lo que conocemos como una dieta saludable. Los que nos dedicamos a la divulgación científica no nos cansaremos nunca de repetir que los alimentos ultra procesados no nos convienen. Que los azúcares nos perjudican a todos los niveles. Y que el consumo de lácteos está estrechamente relacionado con los brotes de acné.

IM: ¿Y cómo afecta el descanso (dormir o no las horas recomendadas) a la piel?

A. C.: La noche es un momento de regeneración. Si descansamos mal o dormimos menos horas de las necesarias, no dejamos el espacio y el tiempo suficiente a nuestras células para recuperarse. Y esto ocurre tanto en la piel como en el resto de nuestro cuerpo. Descansar bien es fundamental para mantener un buen estado de salud. 

IM: ¿Qué parte de la piel es más sensible (cara, brazos, piernas, torso, etc.)?

A. C.: La cara es una zona de nuestra piel que se encuentra constantemente expuesta a las agresiones externas como el sol, el viento, el frío, el calor y la contaminación. Además, sobre ella aplicamos numerosos productos cosméticos, incluido el maquillaje. Además de ser una zona muy sensible, es una zona muy agredida, y debemos aprender a cuidarla y respetarla.

IM: ¿Qué tipo de piel (grasa, seca, mixta) necesita más cuidados para prevenir las arrugas?

A. C.: Clásicamente, siempre se ha asociado una piel seca con el desarrollo de arruga prematura, y una piel grasa con un envejecimiento más tardío. No obstante, hay que cuidar todas las pieles e individualizar las recomendaciones ya que no siempre se cumple esta normal y todas las pieles necesitan una rutina de cuidados adecuada y adaptada. 

IM: ¿Cuánto influye la genética en el estado de la piel?

A. C.: La genética influye en el estado de la piel mucho menos de lo que imaginábamos. Los factores externos, como la contaminación, la alimentación, el sedentarismo y la radiación ultravioleta (que conocemos como exposoma) tienen un gran papel en el estado y la calidad de nuestra piel. Cuidar la piel está en nuestras manos, y este libro contiene muchos consejos para poder cuidarla de la mejor manera. 

IM: ¡Muchas gracias por atendernos!

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